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La "energía negativa" sólo puede penetrar en nuestro hogar...si nosotros lo consentimos. Si nosotros estamos internamente desarmónicos, enojados, envidiosos o lo que sea, no importa cuántos "pakuas" o espejos coloquemos en la puerta: la "mala onda" entrará igual porque somos nosotros los que la estamos introduciendo en la casa

Sección de MP3

adolecentes

 

La autoestima en los adolescentes

La adolescencia es uno de los periodos más críticos para el desarrollo de la autoestima; es la etapa en la que la persona necesita hacerse con una firme IDENTIDAD, es decir, saberse individuo distinto a los demás, conocer sus posibilidades,

su talento y sentirse valioso como persona que avanza hacia un futuro. Son los años en que el niño pasa de la dependencia a la independencia y a la confianza en sus propias fuerzas. Es una época en la que se ponen sobre el tapete no pocas cuestiones básicas; piénsese en la vocación, en los planes para ganarse la vida, en el matrimonio, en los principios básicos de la existencia, en la independencia de la familia y en la capacidad para relacionarse con el sexo opuesto. Y a estos aspectos hay que sumar todos aquellos conflictos de la niñez que no se hayan resuelto y que surjan de nuevo, conflictos que habrá que afrontar también.

En la "crisis de identidad" de la adolescencia, el joven se cuestiona automáticamente, incluyendo la opinión que de sí mismo ha adquirido en el pasado. Puede rebelarse y rechazar cualquier valoración que le ofrezca otra persona, o puede encontrarse tan confuso e inseguro de sí mismo que no haga más que pedir a los demás aprobación y consejos de todo tipo. Sea cual fuere su aproximación a su nueva identidad, el adolescente pasará inevitablemente por una reorganización crítica de su manera de apreciarse con el consiguiente cambio en su autoestima.

La autoestima influye sobre el adolescente en:

  • cómo se siente
  • cómo piensa, aprende y crea
  • cómo se valora
  • cómo se relaciona con los demás
  • cómo se comporta

Ayudando a los adolescentes a acrecentar su autoestima se pueden inducir situaciones beneficiosas y reforzar así los recursos del adolescente para la vida adulta. Para él es una auténtica necesidad fraguar su identidad y sentirse bien consigo mismo. Si puede satisfacer tal necesidad a su debido tiempo podrá seguir adelante y estar listo para asumir la responsabilidad de satisfacer sus necesidades en la vida adulta

Un adolescente con autoestima...

  • ... actuará independientemente
  • ... asumirá sus responsabilidades
  • ... afrontará nuevos retos con entusiasmo
  • ... estará orgulloso de sus logros
  • ... demostrará amplitud de emociones y sentimientos
  • ... tolerará bien la frustración
  • ... se sentirá capaz de influir en otros

La autoestima puede desarrollarse convenientemente cuando los adolescentes experimentan positivamente cuatro aspectos o condiciones bien definidas:

  • Vinculación: resultado de la satisfacción que obtiene el adolescente al establecer vínculos que son importantes para él y que los demás también reconocen como importantes.
  • Singularidad: resultado del conocimiento y respeto que el adolescente siente por aquellas cualidades o atributos que le hacen especial o diferente, apoyado por el respeto y la aprobación que recibe de los demás por esas cualidades.
  • Poder: consecuencia de la disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad en el adolescente para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.
  • Modelos o pautas: puntos de referencia que dotan al adolescente de los ejemplos adecuados, humanos, filosóficos y prácticos, que le sirven para establecer su escala de valores, sus objetivos, ideales y modales propios.

Con un adolescente que presenta escasa vinculación debe relacionarse del siguiente modo:

  • Preste atención a su hijo cuando le necesite.
  • Demuestre afecto en lo que usted diga o haga.
  • Elógiele de manera concreta.
  • Demuéstrele su aprobación cuando se relacione bien con los demás.
  • Respete sus amistades dándole la oportunidad de que las reciba en casa y demuéstrele que usted las aprueba.
  • Comparta sus sentimientos con él, que vea cómo le afectan las cosas.
  • Comparta intereses, aficiones y algunas de sus preocupaciones con el adolescente.
  • Haga de cuando en cuando algo especial que satisfaga sus intereses o necesidades particulares.
  • Pase algún tiempo solo con él, sin que las necesidades de otros miembros de la familia le sirvan de distracción.

El adolescente con escaso sentido de singularidad se expresará de alguna de las siguientes formas:

  • Hablará negativamente de sí mismo y de sus logros.
  • Se enorgullecerá poco o nada de su apariencia.
  • Demostrará poca imaginación y rara vez propondrá ideas originales.
  • Hará cosas como se le diga, sin apenas aportar nada de su propia cosecha.
  • Se sentirá incómodo cuando se le destaque o se le pregunte en clase.
  • Buscará con frecuencia el elogio, pero cuando lo consiga se sentirá confuso y lo negará.
  • Hará alardes cuando no sea el momento.
  • Se adaptará a las ideas de otros. Sigue pero raramente guía.
  • Tenderá a clasificar a los demás de un modo simple, y es probable que sea crítico con sus características personales

Cómo relacionarse con un adolescente que tiene problemas de singularidad.

  • Resalte y reafirme sus dotes y características especiales
  • Acepte que su hijo adolescente exprese sus propias ideas, anímele a ello, aunque sean diferentes que las que usted tenga.
  • Transmita su aceptación, inclusso cuando halla que censurar su comportamiento.
  • Descubra aspectos positivos en las ideas o en las conductas no habituales que manifieste, y alábeselos.
  • Acepte la experimentación por parte de él con distintos trabajos actividades o ideas.
  • Respete sus puntos de vista , su singularidad, intimidad y sus pertenencias.
  • Déjele llevar a cabo tareas que supongan responsabilidad, de forma que vaya adquiriendo conocimiento de sus habilidades singulares.
  • Estimule al adolescente a fijarse objetivos personales, tanto a corto como a largo plazo.
  • Reafírmele cuando influya en otros de manera positiva

Cómo desarrollar modelos en los adolescentes

Si durante su proceso de desarrollo el niño no ha tenido suficientes modelos a su disposición, los padres se verán obligados a rellenar esos huecos en la adolescencia. El anhelo natural del adolescente por tener héroes, ideales y sueños servirá de ayuda para proporcionarle un adecuado sentido de los modelos.

Problemas que pueden plantearse con los modelos

  • Suele confundirse con facilidad. Malgasta el tiempo en actividades que aparentemente no tienen ningún objeto, o se pueden obsesionar con actividades que no tienen relación con sus obligaciones más inmediatas.
  • Se organiza mal, tanto en ideas como en comportamiento. Puede ser desaliñado en su persona y en sus cosas. Suele tener su habitación hecha un desastre.
  • Confunde lo bueno y lo malo.
  • Le cuesta decidirse a hacer o decir algo.
  • Responde a las instrucciones que se le dan de modo confuso  o rebelde.
  • Se muestra inseguro en los métodos y en los objetivos que elige cuando trabaja en equipo. Solicita continuamente instrucciones y suele insistir en que solo hay una manera de hacer las cosas.

Cómo relacionarse con el adolescente que carece de modelos

  • Recuerde que usted es un modelo básico para su hijo adolescente, sea un buen ejemplo, acorde con sus creencias.
  • Presente a su hijo aquellas personas a las que usted tiene gran estima, bien mediante el contacto personal, o por medio de obras literarias.
  • Ayúdelo a entender bien aquellas cosas en las que cree. Hable con él de su escala de valores. Y si le pregunta el a usted por sus creencias, háblele honradamente.
  • Haga que se proponga objetivos de comportamiento y aprendizaje que sean realistas. Que razone los pasos que debe dar para conseguir sus objetivos. Que decida que debe aprender y en que medida debe hacerlo.
  • Que afronte las consecuencias de su comportamiento. Deje bien clara la ralación causa-efecto en lo que se refiere a su comportamiento y a las consecuencias del mismo.
  • Ayúdelo a que entienda como puede realizar su tareas. Dígale las cosas claras y demuestreselo si es necesario.
  • Haga un esfuerzo para entender las condiciones que influyen en su comportamiento. Comprender no significa aceptar permisivamente conductas destructivas. Intente llegar a decisiones comunes o a normas de comportamiento mediante el intercambio de opiniones

Cómo desarrollar la sensación de poder: problemas y soluciones

El adolescente podrá obtener una sensación de poder cuando disponga de las oportunidades, recursos y la capacidad de influir sobre su vida de una forma positiva. Cuando esta sensación esté firmemente desarrollada, se acrecentará su autoestima, pero si no dispone de oportunidades para ejercitar este poder y se le niega sistematicamente, su autoestima se verá disminuida.

El adolescente que no desarrolla una sensación firme de poder suele comportarse de alguna de las siguientes maneras:

  • Puede eludir afrontar la responsabilidades. No hará nada por su cuenta y habrá que recordarle constantemente los deberes que se le han marcado. Se echará atras en las tareas que supongan para él un reto.
  • Puede tener habilidades muy limitadas en muchas áreas, las típicas respuestas serían "no sé cómo" o "eso no sabré hacerlo nunca".
  • Puede actuar con frecuencia dando la sensación de estar desvalido y evitará hacerse cargo de los demás.
  • Puede carecer de control emocional. Una demostración continua de furia, miedo, histeria o incapacidad para enfrentarse a la frustración indica una carencia definida de control personal.
  • Puede ser excesivamente exigente o terco.
  • Puede querer siempre ser el líder, hacer las cosas a su manera. Será inflexible y se negará a discutir opciones y a compartir su autoridad.

Cómo relacionarse con el adolescente que posee una inadecuada sensación de poder

  • Estimule su responsabilidad personal.
  • Ayúdelo a ser consciente de su propio proceso de toma de decisiones.
  • Evalúe su procedimiento para resolver las situaciones problemáticas.
  • Reafirme los éxitos que obtenga.
  • Respete el grado actual de competencia del adolescente.